viernes, 16 de noviembre de 2012

¿Diezmo?

No sé. creo que, últimamente, pienso mucho y, no es, precisamente, porque me sobre el tiempo o porque nunca piense, sino porque... no sé, me ha dado por ahí.
Creo que, tal vez, es que he meditado mucho sobre mi vida como cristiana, como seguidora de Jesús y como dice la Biblia en Daniel  "he sido pesada en balanza y he sido hallada falta", pero no por nadie en particular, sino por mi misma. 
Pero no creo que sea nada nuevo, en el sentido de que creo que como cristianos debemos de examinarnos con frecuencia e ir evaluando como estamos creciendo espiritualmente y, por mucho que crezcamos siempre queda mucho por crecer para llegar a la estatura de Cristo.
Así como también creo que la vida espiritual es como el dicho "cuánto más sé, más me doy cuenta de que no sé nada", en el sentido de que siento que cuánto más crezco en mi vida espiritual, más me doy cuenta de lo malo que hay en mi y de lo lejos que estoy de ser como Jesús.
Bueno, a lo que iba... en los últimos años he oído en muchos púlpitos y demás el énfasis que se ha puesto en dar el diezmo al Señor y, la verdad, este post no es para opinar sobre el tema o decir que estoy en contra de dar el diezmo al Señor... no os confundáis. Creo que como cristianos debemos de ser agradecidos y dar a Dios de lo que Él nos ha dado conforme lo que Él ha puesto en nuestro corazón. Porque, al fin al cabo, si tenemos lo que tenemos es gracias a Él.
Pero creo que, con frecuencia  el tema del diezmo o de dar al Señor lo centramos o lo limitamos, solamente, a lo económico y no a otras áreas de nuestra vida como es el tiempo.
¿Cuánto tiempo dedico a Dios en mi vida? 
¿Cuántas horas dedico al día al Señor?
...puf, que vergüenza... 
...quisiera decir que muchas horas... 
pero, lamentablemente, creo que no llego ni al 10% de mi día, que serían, aproximadamente 2 horas con 40 minutos....
a veces, creo que, no llego ni a la hora al día...
y la verdad para mi es un poco vergonzoso decir eso......
Si, ya sé, ya sé.... soy una mujer ocupada: esposa, ama de casa, madre de tres hijos...¿de dónde voy a sacar el tiempo?
... creo que podría inventarme mil excusas... 
pero, creo que si me esfuerzo, si busco ese tiempo puedo encontrarlo,
 y dar la prioridad a lo que es, realmente, importante.
Dios me ha dado y me da tanto, no sólo en lo económico, sino en todas las áreas de mi vida y ¿yo no soy capaz siquiera de darle un poco de mi tiempo? 
Él es mi mejor amigo, supuestamente lo primero en mi vida 
y ¿no podré darle un poco de tiempo en mi día a día?
Creo que siendo honesta la respuesta es que "si", "si puedo"...
  y lo más grandioso y a la vez más gracioso e irónico de todo esto es que cuando tu sumas tiempo para Dios al mismo tiempo sumas más tiempo para ti, parece como si el tiempo se multiplicara y tu día fuera mucho, mucho, pero que, mucho mejor.
Yo sé lo que tengo que hacer. ¿qué vas a hacer tú?

lunes, 12 de noviembre de 2012

Hay días que....

Hay días que mejor no levantarse de la cama...
Hay días que mejor sería estarse callado y no decir nada...
Hay días que no sé que pensar...
Hay días que me quedó sin palabras... (y ya es difícil)
Hay días que desearía volver atrás en el tiempo...
Hay días que no podría ser más feliz...
Hay días que me avergüenzo de ser parte del género humano...
Hay días que no comprendo a las personas...
Hay días que no nos entiendo a los cristianos...
Hay tantos días y tanto que pensar y tanto que puede pasar... y yo sé tan poco.
Hay días que desearía estar en tu presencia y mirarte a cara a cara, con reverencia, 
y preguntarte tantas cosas.
Pasaría las horas ante ti, adorándote y escuchándote hablar.
 Aprendiendo de tu grandeza, de tus caminos, de tu amor por mi.
Tú hablarías y yo escucharía. 
Aprendería a cómo andar en tus caminos y a cómo vivir en Tu voluntad.
Hay tanto que no sé, hay tanto que no comprendo... 
Cuánto más leo de Tu Palabra más me doy cuenta de lo poco que soy 
y de lo grande que eres Tú.
Más me humillo y me doy cuenta de cuánto te he fallado y de cuánto fallo cada día. 
De lo malo que hay en mí. 
Más me doy cuenta de tu justicia y de tu gran amor por mi. 
Gracias por ser mi Amigo, mi Padre, mi Consuelo, mi Señor, mi Maestro,...
 pero, sobretodo, gracias por ser mi Salvador.
Anhelo verte y estar en tu presencia.
Te amo Señor.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Érase un hombre a un móvil pegado...

Pensando en el poema de F. Quevedo:


Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una alquitara medio viva,
érase un peje espada mal barbado;

era un reloj de sol mal encarado.
érase un elefante boca arriba,
érase una nariz sayón y escriba,
un Ovidio Nasón mal narigado.

Érase el espolón de una galera,
érase una pirámide de Egito,
los doce tribus de narices era;

érase un naricísimo infinito,
frisón archinariz, caratulera,
sabañón garrafal, morado y frito.

He hecho mi propia adaptación actual (dedicada a todos los adictos al móvil):

Érase un hombre a un móvil pegado,
Érase un móvil Smartphone ultraplano,
Érase un móvil que no pesaba ni cien gramos,
Érase un móvil que era muy guapo hasta apagado.

Érase una cámara con ocho megapixeles,
Érase un gps que encontraba hasta la Atlántida,
Érase una pantalla táctil capacitiva,
Érase un teléfono que envidiaban hasta los ángeles.

Érase un reproductor de música con más de mil canciones
Érase una oficina en el bolsillo,
El sueño era de todos los bailones.

Érase un móvil de última generación,
Con tuenti, facebook y wasap,
Con lo necesario para cualquier conversación.



No seáis muy críticos, sólo le dedique unos minutillos a ello. Falta arreglarlo un poco, sobretodo la métrica.
Un abrazo, Que tengáis un buen día. 


jueves, 6 de septiembre de 2012

"Tú si que vales"



Llevo unas semanas repletas de altibajos. Con días buenos y días no tan buenos. Digo no tan buenos, porque a pesar de todo sigo siendo una optimista convencida y no siento que haya tenido últimamente un día realmente "malo". Aunque lo digo con cierto miedo y con un ojo puesto en el cielo como mirando a ver si me cae algo encima, porque, normalmente, cuando uno dice algo así, parece como si estuviera llamando para que viniera algo malo, no sé si me doy a entender.
El caso es que en los últimos meses yo y mi querido maridito hemos estado buscando empleo. Lo cual es algo complicado tal y como está el país. Pero gracias a Dios ha salido algo, aunque solo para la temporada de verano lo cual ha sido de gran ayuda.
Bueno, el caso es que esta mañana estaba en el banco esperando a que me atendieran (por cierto hay que ver lo que tardan en atenderle a uno en el banco...) y mi mente comenzó a divagar en todo ello: el trabajo, la vida, la muerte, etc... y en lo mal que uno se siente cuando busca trabajo, porque creo que da igual lo mucho que uno esté preparado o capacitado, siempre en algún momento te sientes como "inválido", como "no apto" A medida de que uno busca empleo y no lo encuentra, cada vez se va sintiendo más y más inepto, más incapaz y menos valioso. Da igual si fuiste a la universidad, da igual si llevas diez años ejerciendo de madre y esposa y estás más que "apta" para limpiar una casa o cuidar niños, da igual cuánto hayas trabajado... no eres "apta".
Poco a poco, vas cayendo en una espiral de pesimismo y te vas sintiendo la cosa más insignificante del Universo, como un mosquito en el limpiaparabrisas de la vida... y es en ese momento, en el que crees que no puedes caer más bajo, que ya has tocado fondo, que oyes una voz que te dice:

"Tú si que vales". 

Eres apto. Eres valioso. Eres un ganador. Eres tan especial, tan único y maravilloso que Yo dí mi vida por ti, que  Yo sufrí la cruz por ti.
Eres único y eres maravilloso porque Yo te hice. Aun estabas en el vientre de tu madre y yo estaba allí formando tu cuerpo, tus entrañas... formando esa persona tan especial que eres y todo con un propósito para el cual tú eres único. Así que, persevera, confía en mí.... Lucha, sigue luchando y cumpliendo tu propósito para mí. Porque aunque puede que, a veces, no veas recompensa o el resultado de lo que estás haciendo... lo hay y Yo lo veo.
Te amo. Persevera en la lucha, esfuérzate,  no desmayes... porque "Tú si que vales"

Tú vales mucho para Dios.


P.D: Os comparto un vídeo que me mostró mi hermana acerca del tema  se titula "Validation"

http://youtu.be/Cbk980jV7Ao

lunes, 23 de julio de 2012

Luz en el mundo




Hoy me pasó algo curioso fuí al super a comprar. Cogí varias cosas: leche, magdalenas, etc... y me dirigí a la caja y me puse a la cola. Al rato llegó una mujer marroquí con tres barras de pan y se puso en la cola detrás mía. Como llevaba pocas cosas le dije que podía pasar delante mía a pagar para que no tuviera que esperar.  Ella me dio las gracias y espero  a que la pareja delante nuestra pagara. Cuando terminaron le dije a la cajera que le cobrara a ella, su reacción me sorprendió... me dio, nuevamente, las gracias pero muy efusivamente y, aun cuando terminó de pagar, volvió a darme las gracias con una sonrisa en el rostro.
Eso me hizo preguntarme varias cosas: ¿será que nunca antes alguien había hecho eso mismo por ella? ¿será que por ser marroquí la gente no suele tener esas muestras de gentileza con ella?...Preguntas sin respuesta, pero en las que pensar, más que nada para que si, realmente, la respuesta a mis preguntas es afirmativa ¿qué podemos hacer nosotros como cristianos, como luz en este mundo, para marcar la diferencia?

miércoles, 11 de julio de 2012

Hoy quiero compartiros un enlace muy especial... un enlace al blog de mi hermana (que creo que es nuevo); a una entrada en la que comparte acerca de su fe y porque cree en Dios... y como yo me siento en consonancia con su post y con la letra de su canción aquí os lo pongo (el enlace claro):




Espero que os guste :)

martes, 3 de julio de 2012

Cómo sería todo si...




Hace dos días leí una historia que me gustó y quiero compartirla. Antes de nada os pido que la leais sin prejuicios (sobretodo las feministas acérrimas porque la historia no va por ahí). La leí en el libro "Grandeza para cada día" de Stephen Covey y se titula "La esposa de ocho vacas de Johnny Lingo" de Patricia McGerr y dice así: 

Cuando partí en barco hacia Kiniwata, una isla del Pacífico, llevé una agenda conmigo. Al regresar estaba llena de descripciones de flora y fauna, costumbres y vestimentas nativas. Pero la anotación que más me interesa es la que dice:"Johnny Lingo le dio ocho vacas al padre de Sarita". y no tengo necesidad de tenerla por rescrito. Me acuerdo de eso cada vez que veo una mujer subestimada por su marido, o una esposa marchitándose bajo la burla de su esposo. Quisiera decirles: "Debería saber por qué Johnny Lingo pagó ocho vacas por su esposa".
Johnny Lingo no era exactamente su  nombre. Pero así lo llamaba Shenkin, el gerente de la casa de huéspedes en Kiniwata. Shenkin era de Chicago y tenía el hábito de dar nombres estadounidenses a los habitantes de la isla. Pero Johnny era mencionado por muchas personas en muchos aspectos. Si yo quería pasar unos pocos días en la isla vecina de Nurabandi, Johnny Lingo podía conseguirme un lugar. Si quería pescar, e´l podía mostrarme dónde era mejor. Si eran perlas lo que buscaba, él me traía las mejores compras. Toda la gente de Kiniwata hablaba muy bien de Johnny Lingo. sin embargo, cuando lo hacían, sonreían, y las sonrisas eran ligeramente burlonas.
- Pídale a Johnny que la ayude a encontrar lo que quiere y deje que él haga el regateo- me aconsejó Shenkin- Johnny sabe cómo hacer una transacción.
- ¡Johnny Lingo!- un muchacho sentado se moría de la risa.
- ¿Qué sucede?- pregunté- Todo el mundo me dice que me ponga en contacto con Johnny Lingo y luego se ríen. ¿cuál es el chiste?
- Ah, a la gente le gusta reírse- dijo Shenkin, encogiéndose de hombros-. Johnny es el más brillante, el muchacho más fuerte de las islas, y para su edad el más rico.
- Pero si él es todo lo que dice usted dice, ¿de qué hay que reírse?
- De una sola cosa.Hace cinco meses, en el festival de otoño Johnny llegó a Kiniwata y se buscó una esposa. ¡le pagó a su padre con ocho vacas!.
Yo conocía bastante bien las costumbres de las islas: dos o tres vacas compraban una esposa regular; cuatro o cinco, una muy atractiva.
-¡Dios míos!- dije-. ¡Ocho vacas! Debe ser tan bella que quita el aliento.
-No es fea- respondió y sonrío un poco-. Yo diría que una chica normal y corriente, del montón. Sam Karoo, su padre, temía que se quedara soltera.
-¿Pero después él consiguió ocho vacas por ella? ¿No es extraordinario?
-Nunca nadie pagó tanto.
- ¿Y sin embargo dice que la esposa de Johnny Lingo es normal y corriente?
-Dije que sería mejor si la llamar normal y corriente. Era muy flaca. Caminaba con los hombros encorvados y la cabeza gacha. Le temía a su propia sombra.
-Bueno-dije-, supongo que el amor es ciego.
-Eso es cierto- estuvo de acuerdo el hombre-. Y por eso los aldeanos se ríen cuando hablan de Johnny. Tienen un sentimiento especial por el hecho de que el comerciante más hábil de las islas fue superado por el tonto y viejo Sam Karoo.
-¿Pero cómo fue eso?
- Nadie lo sabe y todo el mundo se lo pregunta. Todos los primos instaban a Sam a que pidiera tres o cuatro vacas, y que regateara hasta que estuviera seguro de que Johnny pagaría solamente una. Luego Johnny fue a ver Sam Karoo y le dijo: "Padre de Sarita, te ofrezco ocho vacas por tu hija".
-Ocho vacas- murmuré-. Me gustaría conocer a ese Johnny Lingo.
Quería pescar. Quería perlas, Así que la tarde siguiente atraqué mi bote en Nurabandi. Y advertí, mientras solicitaba instrucciones para llegar a la casa de Johnny, que su nombre no generaba ninguna risa burlona en los labios de sus compañeros de Nurabandi. Cuando conocí al joven delgado y serio, cuando me dio la bienvenida a su hogar, me sentí feliz de que gozara del respeto de su propia gente, sin burlas. Nos sentamos en su casa y hablamos.
-¿Viniste aquí desde Kiniwata?- me preguntó.
-Si.
-¿Hablan de mí en esa isla?
- Dicen que no hay nada que yo quisiera tener que tú no puedas ayudarme a obtener.
Él sonrió con cordialidad.
- Mi esposa es de Kiniwata.
- Sí, lo sé.
- ¿Hablan de ella?
- Un poco.
- ¿Qué dicen?
-Bueno, sólo...- la pregunta me tomó por sorpresa-. Me dijeron que te casaste en la época del festival.
-¿Nada más?-la curva de sus cejas me decía que él sabía que debía de haber más.
-También me dijeron que arreglaste el matrimonio por ocho vacas?-hice una pausa-. Se preguntan por qué.
-¿Se preguntan eso?- Sus ojos brillaron de gozo-. ¿Todo el mundo en Kiniwata sabe lo de las ocho vacas?
Asentí.
-Y en Nurabandi también lo saben todos-su pecho se expandió con satisfacción-. Siempre y para siempre, cuando hablen de arreglos matrimoniales, se acordarán de que Johnny Lingo pagó ocho vacas por Sarita.
Así que está es la respuesta, pensé: la vanidad.
Luego la vi. La observé entrar al cuarto para colocar las flores en la mesa. Se quedó de pie quieta durante un momento para sonreírle al joven que estaba a mi lado. Luego se fue silenciosamente. Era la mujer más hermosa que había visto en mi vida. Los hombros erguidos, la inclinación de su barbilla, la chispa en sus ojos, todo expresaba un orgullo que nadie podía negarle el derecho a tener.
Me volví a Johnny Lingo y lo descubrí mirándome.
-¿La admira?- murmuró.
- Ella... ella es maravillosa- dije.
-Hay una sola Sarita. Tal vez no luzca como dicen que lucía en Kiniwata.
- No, oí que era agradable. Todos se burlan de ti porque te dejaste engañar por Sam Karoo.
-¿Cree que ocho vacas fueron demasiadas?- se le deslizó una sonrisa entre los labios.
- No, ¿pero cómo puede ser tan diferente?
-¿Alguna vez pensaste-preguntó-, qué debe significar para una mujer el hecho de saber que su esposo arregló su matrimonio por el precio más bajo por el que pudo ser comprada?  Y luego, más tarde, cuando hablan las mujeres, alardean de lo que sus maridos pagaron por ellas. Una dice: cuatro vacas; otra, tal vez, seis. ¿cómo se siente la mujer que ha sido comprada por una sola vaca? Esto no podría pasarle a mi Sarita.
-¿Entonces lo hiciste sólo para hacer feliz a tu esposa?
- Sí, quería que Sarita fuera feliz. Pero quería más que eso. Usted dijo que ella es diferente. Eso es cierto. Muchas cosas pueden cambiar una mujer. Cosas que suceden por dentro, cosas que suceden por fuera. Pero lo que importa más es lo que ella piensa de sí misma. En Kiniwata, Sarita creía que no valía nada. Ahora sabe que vale más que cualquier otra mujer de las islas.
- Entonces quisiste...
-Quise casarme con Sarita. La amaba a ella y no a otra mujer.
- Pero...- estaba a punto de comprender.
- Pero- terminó con suavidad-, yo quería una esposa de ocho vacas.

Todos los seres humanos, desde la cuna hasta la tumba responden al respeto, responden a las personas que ven sus potenciales ocultos y los hacen surgir. Tú puedes verlo en sus semblantes; puedes oírlo en sus voces. No, Sarita, quizás no todos se transformen en bellezas físicas como Sarita, pero su belleza interior brillará de maneras que creo que influirán considerablemente en su presencia física y llevara nueva luz a sus ojos.


Cuando leí esta historia me gustó mucho y me recordó el poder que tiene el que alguien crea en ti. Recuerdo hace años una conversación con una amigo y un gesto que tuvo que me hizo ver la fe que tenía en mi y en mi futuro. Fue muy significativo e importante para mí saber que alguien creía en mi.
A menudo, en nuestro día a día, en nuestro trabajo, en nuestras relaciones e, incluso, en la iglesia tendemos a  hacer lo contrario, en vez de mirar lo bueno de las personas, de creer en ellas, en lugar de verlas como Dios las ve, tendemos a mirarlas con ojos críticos y de juicio y ver lo malo ( a menudo yo la primera)... pero, me pongo a pensar en lo diferente que sería el mundo si nuestra actitud fuera la contraria: si viéramos lo bueno, si animásemos a los demás si fuéramos los primeros en creer en ellos... ¿cómo sería todo?

jueves, 5 de abril de 2012

Legado de mujeres





Afuera llueve,  después de tantas semanas sin agua, al fin un poco de agua para refrescar la  tierra. Para muchos, es un fastidio, pues aunque llevan mucho tiempo esperando por la "bendita" agua, ésta les está fastidiando la "bendita" Semana  Santa.
Tiene que ser duro, trabajar durante semanas y meses para prepararlo todo y que después llegué el chaparrón y todos los planes "hagan aguas"... ¿será una señal del cielo? viene a mi mente el versículo que dice "Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tu, Oh, Dios" (Salmos 51: 17) o el pasaje que se nos relata en Marcos 12, cuando Jesús habla del amor a Dios y al prójimo
"Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? 
Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. 
Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. 
Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios."

Pero bueno mi "post" de hoy no va acerca de eso ya que no me gusta juzgar lo que unos y otros hacen o dejan de hacer y cuáles son sus intenciones... creo q no he sido llamada a eso.
De lo que quería hablar hoy es de algo en lo que he estado meditando en los últimos días. Es extraño ver cuando uno crece, como miramos hacia atrás y reflexionamos sobre todas las cosas que han sucedido en nuestra vida, sobretodo, cuando una se convierte en madre...
Estos días me  he sorprendido pensando en grandes mujeres, que a simple vista podrían parecer pequeñas,  cuya influencia en la vida de otros ha sido enorme y, probablemente, sin ellas darse cuenta.
Es inevitable decir que una de estas grandes influencias, sin duda, es mi madre, pero, hoy no voy a hablar de ella, entre muchas razones porque, probablemente no me llegaría un sólo comentario para hacerle justicia...y, entre otras, porque hoy quiero hablar de esas "heroínas" anónimas que pasan por nuestra vida e influyen en ella cumpliendo el mandato de la Biblia "que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos..." (curioso mandato en el que pensar)
Meditando en ello vienen varios nombres a mi mente: 
Una es  la madre de un@s amigos cuando yo estudiaba en la "uni", ella se llamaba, sino recuerdo mal "loly" Expósito. Era una mujer alegre y muy divertida (o al menos así la recuerdo yo) y me veo en aquel entonces pensando, a menudo, que cuando yo fuera madre me gustaría ser así como ella y más, hoy en día,  viendo los estupendos hijos que ha tenido que, quieras o no, son fruto de su esfuerzo y el de su marido.
Alguien indispensable en mi formación como madre, mi hermana Loi, que es una enciclopedia andante en cuanto a lo que ser mujer, madre, esposa, maestra y cocinera se refiere. ¿Quieres saber cómo bajar la fiebre de un bebé? o ¿por qué no te sube un bizcocho? o ¿un juego o manualidad para una clase? o ¿por qué no castigar a tu marido por olvidar tu aniversario? ella es la respuesta. Además, si buscas la "mujer que puede hacer varias cosas a la vez" ella es. Me sorprende su capacidad para hacer todo lo que hace sin morir en el intento. Pero, lo más grandioso de ella es su nivel de empatía, de comprensión y su paciencia para escuchar... el día que no la llamo se preocupa por si me pasó algo, ya que la llamo por lo menos una vez al día.
Otra "gran"  mujer que, ni siquiera, ella sabe lo especial que es, es mi "Sebas". Durante años tuve el privilegio de tenerla como casera, como amiga y  como "bendición". Ella me enseñó valiosas lecciones en cuanto al perdón al prójimo, la generosidad y la familia y siempre la recordaré con mucho, mucho cariño...
Finalmente, compartir una de las últimas incorporaciones  a la que he tenido la bendición de conocer en los últimos meses es "Dña. Mireya" un ejemplo de cariño, de buen ánimo, de buen hablar, de espíritu  de aprender, de amor a Dios y a su familia y  de humildad. Siempre es grato encontrarse con ella, siempre tiene un abrazo y una palabra de ánimo para uno, pienso que se sorprendería de cuan a menudo le levanta a uno el ánimo y le enseña una cosa nueva. 
Son tantas las personas que enriquecen nuestras vidas sin percatarnos, sólo hay que tener los ojos bien abiertos para verlas. Una vez uno las encuentra no deja de aprender y de ser bendecido continuamente.
Ojalá algún día yo llegue a ser alguien como ellas.

"Sé que no soy lo que debiera ser y aun no soy lo que seré, pero no soy el que era. Estoy en camino porque me tocaste" (sacado del libro "Emergiendo de la oscuridad" Neil Anderson y Dave Parks)

lunes, 20 de febrero de 2012

Recuerdos de antaño


Cuando era una jovencita una joven mayor que yo de la iglesia me escribió un poema con mi nombre en acróstico que os quiero compartir.

 La luz verdadera
Invade el alma cuando la esencia 
Divina de su luz  derrama su amor
Inmenso a cada corazón 
Abierto a su ternura

Fiel entonces trata de amarle,
Incluso cuando haya sombras
Luce brillante, cegadora, 
Gozosa de servir al 
Unico Dios vence con el santo poder del 
Excelso padre que mora para siempre en el 
Interior de tu alma dirigete 
Rumbo al dulce 
Abrazo del guarda de los hombres

Pon en tu frente una diadema de 
Oro y miel que orgullosa
Nunca dejes de llevar
Con palabras en fuego labradas:
Enamorada de Jesús


Tengo recuerdos de todo tipo de mi adolescencia y juventud, momentos buenos y malos, pero pesan más los buenos aunque los malos también, no tanto por el daño causado sino por como Dios los uso para ayudarme a crecer. Al igual que usó a muchos de los jóvenes más mayores que yo y adultos para enseñarme cosas y para mostrarme Su amor por medio de ellos. 
Todo ello lo recuerdo con cariño y a estos jóvenes también, por eso y más: Susana, Rut, Ana, Loida, Débora, Esther, Samuel, Abel, Pablo, Daniel, Juan Marcos, Jonathán, Ligia, David, Salomé, Priscila, Ana, Dámaris, Agar, Eliecer, Elías, Celi, Josías, Eliseo, Víctor, Jorge, Mari Carmen, Mari Rosi, Ana Rut, Jacobo, Noemí, David, Pedro, Esteban.... y tantos más... GRACIAS por tantos y tan bellos recuerdos....:)