Llevo unas semanas repletas de altibajos. Con días buenos y días no tan buenos. Digo no tan buenos, porque a pesar de todo sigo siendo una optimista convencida y no siento que haya tenido últimamente un día realmente "malo". Aunque lo digo con cierto miedo y con un ojo puesto en el cielo como mirando a ver si me cae algo encima, porque, normalmente, cuando uno dice algo así, parece como si estuviera llamando para que viniera algo malo, no sé si me doy a entender.
El caso es que en los últimos meses yo y mi querido maridito hemos estado buscando empleo. Lo cual es algo complicado tal y como está el país. Pero gracias a Dios ha salido algo, aunque solo para la temporada de verano lo cual ha sido de gran ayuda.
Bueno, el caso es que esta mañana estaba en el banco esperando a que me atendieran (por cierto hay que ver lo que tardan en atenderle a uno en el banco...) y mi mente comenzó a divagar en todo ello: el trabajo, la vida, la muerte, etc... y en lo mal que uno se siente cuando busca trabajo, porque creo que da igual lo mucho que uno esté preparado o capacitado, siempre en algún momento te sientes como "inválido", como "no apto" A medida de que uno busca empleo y no lo encuentra, cada vez se va sintiendo más y más inepto, más incapaz y menos valioso. Da igual si fuiste a la universidad, da igual si llevas diez años ejerciendo de madre y esposa y estás más que "apta" para limpiar una casa o cuidar niños, da igual cuánto hayas trabajado... no eres "apta".
Poco a poco, vas cayendo en una espiral de pesimismo y te vas sintiendo la cosa más insignificante del Universo, como un mosquito en el limpiaparabrisas de la vida... y es en ese momento, en el que crees que no puedes caer más bajo, que ya has tocado fondo, que oyes una voz que te dice:
"Tú si que vales".
Eres apto. Eres valioso. Eres un ganador. Eres tan especial, tan único y maravilloso que Yo dí mi vida por ti, que Yo sufrí la cruz por ti.
Eres único y eres maravilloso porque Yo te hice. Aun estabas en el vientre de tu madre y yo estaba allí formando tu cuerpo, tus entrañas... formando esa persona tan especial que eres y todo con un propósito para el cual tú eres único. Así que, persevera, confía en mí.... Lucha, sigue luchando y cumpliendo tu propósito para mí. Porque aunque puede que, a veces, no veas recompensa o el resultado de lo que estás haciendo... lo hay y Yo lo veo.
Te amo. Persevera en la lucha, esfuérzate, no desmayes... porque "Tú si que vales"
Tú vales mucho para Dios.
P.D: Os comparto un vídeo que me mostró mi hermana acerca del tema se titula "Validation"
http://youtu.be/Cbk980jV7Ao
P.D: Os comparto un vídeo que me mostró mi hermana acerca del tema se titula "Validation"
http://youtu.be/Cbk980jV7Ao
No hay comentarios:
Publicar un comentario