Recuerdo de adolescente ver la película de Sister Act II. En esa película hay una escena en la que Whoopi Goldberg le dice a la protagonista; "si cuando te levantas por la mañana en lo que piensas es en cantar, eres cantante". De aquella a mi me encantaba cantar y me impactó esa frase y quedó grabada en mi memoria.
Reconozco que Dios no me ha dado una gran voz como la que tienen grandes cantantes, por lo que siempre me he considerado una corista, pero me gusta cantar y alabar a Dios por medio de ello y lo hago siempre que puedo (algún que otro conductor ya se habrá sorprendido viéndome cantar mientras conduzco).
Bueno, por no variar, me he dispersado y me he ido un poco del punto al que iba... la cosa es que entré en un coro y este finde tuvimos un retiro del coro. Como formo parte del equipo de socialización del coro, estuve pensando en algún detalle para regalar a los miembros del coro y Dios me dio una idea para un regalo y una reflexión que quiero compartir con vosotros.
A menudo, vienen a nuestra vidas situaciones o circunstancias difíciles que no sabemos porque suceden. Algunas de ellas nos golpean, otras trastocan todo lo que pensábamos que sabíamos, otras nos traen alegría y otras nos hieren profundamente,...pero, todas, todas ellas van moldeando nuestra forma de ver la vida y nuestro carácter.
Recuerdo que, cuando estudiaba en el seminario, un profesor nos hbaló de 1ª Pedro 5: 10 que dice: "Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca."
Él nos explicó que el verbo usado por Pedro en este pasaje para "perfeccione", es la palabra griega "καταρτίζω" que tiene varios significados como: perfeccionar, restaurar, remendar... y es la misma usada en Mateo 4: 21 cuando Mateo nos dice que Jacobo y Juan "remendaban" las redes. Él nos explicaba que el acto de remendar las redes, implicaba primero un proceso de rotura de las redes para luego ser remendadas y de la misma forma, a veces Dios tenía que romper cosas en nuestra vida para perfeccionarnos y moldearnos a su imagen.
El regalo que Dios puso en mi corazón para dar fue una figura de origami. El origami es una forma de arte tradicional japonesa que se basa en la habilidad de transformar una hoja de papel mediante el uso de dobleces y pliegues, a través de los cuales se crean hermosas figuras.
Así como, con un pequeño pedazo de papel, por medio de pequeños pliegues, alguien puede hacer una bella figura de origami, Dios usa todas las circunstancias que pasamos, todo lo que nos pasa para moldearnos y hacer la mejor versión de nosotros.
