Hay días que mejor no levantarse de la cama...
Hay días que mejor sería estarse callado y no decir nada...
Hay días que no sé que pensar...
Hay días que me quedó sin palabras... (y ya es difícil)
Hay días que desearía volver atrás en el tiempo...
Hay días que no podría ser más feliz...
Hay días que me avergüenzo de ser parte del género humano...
Hay días que no comprendo a las personas...
Hay días que no nos entiendo a los cristianos...
Hay tantos días y tanto que pensar y tanto que puede pasar... y yo sé tan poco.
Hay días que desearía estar en tu presencia y mirarte a cara a cara, con reverencia,
y preguntarte tantas cosas.
Pasaría las horas ante ti, adorándote y escuchándote hablar.
Aprendiendo de tu grandeza, de tus caminos, de tu amor por mi.
Tú hablarías y yo escucharía.
Aprendería a cómo andar en tus caminos y a cómo vivir en Tu voluntad.
Hay tanto que no sé, hay tanto que no comprendo...
Cuánto más leo de Tu Palabra más me doy cuenta de lo poco que soy
y de lo grande que eres Tú.
Más me humillo y me doy cuenta de cuánto te he fallado y de cuánto fallo cada día.
De lo malo que hay en mí.
Más me doy cuenta de tu justicia y de tu gran amor por mi.
Gracias por ser mi Amigo, mi Padre, mi Consuelo, mi Señor, mi Maestro,...
pero, sobretodo, gracias por ser mi Salvador.
Anhelo verte y estar en tu presencia.
Te amo Señor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario