Ya
se acerca el final de un año más y, como cada año, no podemos
evitar mirar hacia atrás para pensar en todas las cosas y los
momentos que hemos vivido; en todo lo que hemos hecho o hemos dejado
de hacer; en todo lo que hemos aprendido a aún nos negamos a
aprender, para evaluar cómo ha sido nuestro año.
Tristemente,
a menudo, al revisarlo y hacer balance o cuentas de lo negativo o
positivo tendemos a mirar que lo negativo pesa más en la balanza y
otra vez estamos en números rojos.
Hay
quien evalúa en experiencias buenas o malas para valorar si ha sido
un buen o un mal año, pero yo no uso esos baremos para valorar mi
año si no lo evalúo en función de cómo he vivido para mi Dios ya
que no puedo evitar recordar la enseñanza del apóstol Pablo:
“Mirad,
pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como
sabios,aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”
Efesios 5: 15- 16.
¿Cuánto
tiempo he dedicado a Dios este año? ¿Cuánto tiempo he empleado en
leer la Biblia y orar, en conocerle? ¿Cuánto tiempo he invertido en
servirle? ¿en edificar a otros? ¿ en compartir y hablar a otros de
Él? Y, tristemente, siento que me quedo una vez más en números
rojos...
Pero,
antes de dejarme caer y desanimarme una vez más por mi fracaso o por
haberle fallado una vez más, oigo una vez más su dulce voz
hablandome y diciendome que: soy una nueva criatura, que soy libre
del pecado, del pasado y que puedo cambiar y que cada día tengo una
nueva oportunidad para ser mejor y vivir para Él. Y con ánimo
renovado así espero comenzar el nuevo año. Un nuevo año lleno de
oportunidades y momentos para vivir para Él.
Es
mi deseo que comencéis vuestro año con ese mismo deseo y comparto
con vosotros la letra de una canción de Jesús Adrián Romero, que refleja muy bien este propósito.
Que
seas mi universo
no quiero darte solo un rato de mi tiempo
no quiero separate un día solamente
Que seas mi universo
no quiero darte mis palabras como gotas
quiero un diluvio de alabanzas en mi boca
no quiero darte solo un rato de mi tiempo
no quiero separate un día solamente
Que seas mi universo
no quiero darte mis palabras como gotas
quiero un diluvio de alabanzas en mi boca
Que seas mi universo
Que seas todo lo que siento y lo que pienso
Que seas el primer aliento en la mañana
y la luz en mi ventana
Que seas mi universo
Que llenes cada uno de mis pensamientos
Que tu presencia y tu poder sean mi alimento
oh Jesús es mi deseo
Que seas mi universo
no quiero darte solo parte de mis años
te quiero dueño de mi tiempo y de mi espacio
Que seas mi universo
no quiero hacer mi voluntad quiero agradarte
y cada sueño que hay en mi quiero entregarte
Os comparto también un vídeo:

