Cuando era una jovencita una joven mayor que yo de la iglesia me escribió un poema con mi nombre en acróstico que os quiero compartir.
La luz verdadera
Invade el alma cuando la esencia
Divina de su luz derrama su amor
Inmenso a cada corazón
Abierto a su ternura
Fiel entonces trata de amarle,
Incluso cuando haya sombras
Luce brillante, cegadora,
Gozosa de servir al
Unico Dios vence con el santo poder del
Excelso padre que mora para siempre en el
Interior de tu alma dirigete
Rumbo al dulce
Abrazo del guarda de los hombres
Pon en tu frente una diadema de
Oro y miel que orgullosa
Nunca dejes de llevar
Con palabras en fuego labradas:
Enamorada de Jesús
Tengo recuerdos de todo tipo de mi adolescencia y juventud, momentos buenos y malos, pero pesan más los buenos aunque los malos también, no tanto por el daño causado sino por como Dios los uso para ayudarme a crecer. Al igual que usó a muchos de los jóvenes más mayores que yo y adultos para enseñarme cosas y para mostrarme Su amor por medio de ellos.
Todo ello lo recuerdo con cariño y a estos jóvenes también, por eso y más: Susana, Rut, Ana, Loida, Débora, Esther, Samuel, Abel, Pablo, Daniel, Juan Marcos, Jonathán, Ligia, David, Salomé, Priscila, Ana, Dámaris, Agar, Eliecer, Elías, Celi, Josías, Eliseo, Víctor, Jorge, Mari Carmen, Mari Rosi, Ana Rut, Jacobo, Noemí, David, Pedro, Esteban.... y tantos más... GRACIAS por tantos y tan bellos recuerdos....:)

Gracias Lidia, por habernos dado tu dulzura y tu calidez.
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