jueves, 14 de octubre de 2010

¿Cuál será mi legado?


Son la 1 am y no puedo dormir... siempre me pasa lo mismo, cuando algo ronda mi cabeza no importa las vueltas que de en la cama, no hay forma de dormir. Pensé que la única forma de que mi cabeza descanse es poner por escrito todo esto que lleva días rondando mi cabeza.
El otro día iba en mi coche escuchando la radio, en la emisora que escuchaba estaban hablando con un escritor uruguayo llamado Eduardo Galeano. Entre las muchas cosas de las que hablaban comentaban sobre la famosa huelga del 29 de septiembre, que si era una buena idea, que si había sido a destiempo, etc... pero ya para terminar la entrevista la locutora le preguntó a este escritor que de entre los millones de libros que existen si tuviera que escoger uno, cual sería... yo esperé expectante su respuesta ( para mis adentros pensaba yo: a ver cuál libro dice para cogerlo en la biblioteca y culturizarme un poco más)... pero su respuesta me sorprendió  pues dijo que: la Biblia, que la consideraba la mejor novela ya que tiene historias muy interesantes, con malos malísimos y villanos que se convierten en buenos y buenos que se comportan de la forma más malvada...
¡Vaya sorpresa! y más sabiendo lo que había pensado... pero con mucha frecuencia nos pasa eso a los cristianos, dejamos a un lado el tesoro más precioso que tenemos: la Biblia el mejor manual de cómo vivir una vida feliz y de cómo relacionarnos con Dios y los demás y lo aparcamos por cualquier nimiedady nos excusamos con la falta de tiempo...qué desperdicio ¿no?
Al igual que dejamos a un lado la oración, la comunicación con nuestro Dios, con aquel amigo incondicional que nunca nos falla, a pesar de que nosotros (por lo menos yo) le fallemos constantemente...
Pero lo que me ronda la cabeza hoy en la noche no es solo eso, sino el conformismo en el que vivimos en nuestras iglesias, la falta de compromiso con nuestro Dios y con nuestras creencias... decimos que creemos en Dios pero no vivimos conforme a ello pues sabiendo que habemos de darle cuentas a Dios por lo que hemos hecho y lo que dejamos de hacer para él, en la práctica no vivimos como si eso fuera cierto...pensaba en las iglesias hoy pensaba en mi iglesia, pensaba en una hermana que siempre está dispuesta a trabajar en la iglesia, siempre ofreciendo ayuda, siempre con ideas, siempre con ganas de hacer cosas... pero, a veces, parece que es la única en la iglesia así, parece que todos los demás estamos conformes con la situación de nuestra iglesia, que estamos conformes con ir el domingo calentar el banquito y ya está...sin más...
Me pregunto ¿qué pasara cuando me haya ido? ¿cuál será mi legado? ¿me recordarán por preocuparme por los demás? ¿me recordarán por ver a  Cristo reflejado en mi vida? ¿mis hijas que recordaran de mi? ¿mis regaños? ¿mis enfados? ¿mis abrazos? me recordarán por ¿una vida entregada a Cristo?
Pero, aun más importante,¿qué me dirá Dios cuando llegué allí? ... de corazón es mi deseo que cuando esté ante él, maravillada por su grandeza y su gran amor, sus palabras no sean de reproche por lo que tenía planeado para mí y no hice, sino que sean: "Buena sierva y fiel, entra en el gozo de tu Señor".
Buenas noches :)

2 comentarios: