Había una vez una hermosa muchacha llamada "Amani". Ella era un chica única... era atractiva, simpática y amiga de sus amigos. Era una persona con una gran don de gentes, fuera a donde fuera, se ganaba a las personas que conocía. Pero, además, poseía un gran corazón, por lo que dedicó todo su empeño en prepararse y estudiar para ayudar y enseñar a aquellos más desfavorecidos y que pudieran ver el amor de Jesús reflejada en ella.
Por ello tuvo que dejar atrás su ciudad, sus amigos y su familia, la gente que más la quería, para ir a otro lugar a estudiar una carrera para ayudar a aquellos niños tan especiales para Dios.
Tuvo suerte (?) porque encontró un piso para compartir con otras chicas similares a ella, entre ellas una chica que conocía desde niña de estar juntas en campamentos llamada "Lili". Lili era una persona algo introvertida y no tan segura como sus compañeras pero eso no le importaba a Amani. Pronto se organizaron entre todas y comenzaron la aventura de vivir juntas.
Estudiar en la Universidad no era fácil para ninguna de ellas, pero se esforzaban mucho para lograr sus sueños, sobretodo Amani.
Las cosas fueron bien por un tiempo, pero, de repente, Amani comenzó a tener problemas con sus compañeras sin saber el cómo ni el por qué. Constantemente le recriminaban cosas: "que si no fregaba los platos, que si esto, que si lo otro"... cada día era una lucha constante para no venirse abajo.
Era tanta la presión que ejercían sobre ella que Amani cada día, retrasaba lo más que podía su vuelta a casa para evitar más críticas y dolor.
La situación fue haciéndose cada vez peor y más insostenible hasta el punto de que sus compañeras llegaron a acusarla de comer a escondidas y tener un trastorno de la alimentación y a muchas cosas peores como acusarla de andar hablando mal de ellas a sus amigos.
Amani no podía más, tanto tiempo aguantando y callando la situación sin compartirlo con nadie por no perjudicar a sus compañeras... y ya no pudo más, llegó a casa de un amigo llorando y le contó todo lo sucedido.
Ella allí pudo tener el apoyo que tanto necesitaba y una persona neutral que la ayudó a tomar la mejor decisión posible: "dejar el piso que compartía y buscar una habitación en otro sitio".
Por su parte, sus compañeras, también, pensaban que la situación era insostenible y que no querían seguir viviendo con ella. Era incómodo sentir la tensión que había en aquel piso, sobretodo, cuando estaban las cuatro juntas. Por lo que decidieron hablar con Amani, exponerle sus quejas y decirle que ya no deseaban seguir viviendo con ellas... lo que no esperaban era la reacción de Amani cuando habló con ellas...¡estaba de acuerdo!... no debían de seguir viviendo juntas, pero se defendió de las quejas de sus compañeras lo mejor que pudo y se fue.
Eso hizo que sus compañeras se molestaran más con ella ¿cómo podía irse tan tranquilamente? la que había fallado era Amani no ellas...
Triste historia,
¿cómo pasó esto? ¿cómo se puede estar tan ciego y causar tanto daño a una persona?
¿cómo una persona como Lili que la conocía desde hace tiempo pudo ser cómplice en algo así?... Realmente, no lo sé... ¿ceguera? tal vez; ¿envidia? puede ser...
lo más triste de esta historia es que fue cierta y que pasó en la realidad...
¿cómo lo sé?... pues indudablement,e porque fuí parte de ella y, la verdad, es que me gustaría decir que yo era "Amani", que yo fuí la víctima de esa cruel situación pero, vergonzosamente, no fue así, yo era... Lili... ... Lo más grande de esta historia, es el mayor regalo que recibí de mi amiga "Amani"...
que fue la gracia y el perdón inmerecido...
y la historia terminó así:
Meses más tarde Lili estaba arrepentida de todo lo que había pasado, se sentía culpable y sabía que había obrado mal y sabía que debía de pedir perdón a "Amani" no para recobrar la amistad ya que aquello parecía imposible, sino para reconocer su error y su pésimo proceder. Así que quedó con Amani y le pidió perdón... y sucedió lo más sorprendente que Lili había visto y es que Amani, le dijo que hacía tiempo que todo aquello había sido perdonado...
... Creo que aquel día fue uno de los más maravillosos de mi vida, sin duda lo fue, porque pude ver el rostro de Jesús reflejado en Amani, el perdón de Dios reflejado en su perdón... y no sólo por eso, sino porque gracias a ello desde hace más de 10 años gozo de la mejor amistad que una persona pueda tener. Una amistad que perdura a pesar de la distancia y el tiempo, una amistad sincera y genuina, pero, sobretodo, una amistad con una de las mejores personas que he conocido en mi vida... Gracias "Amanita" eres superespecial para mi y para Dios. Si todo el mundo pudiera tener una amiga como tú este sería un mundo mejor.
Te quiero. : )
Te quiero. : )
P. D. La moraleja la dejo a vuestro criterio.
P.D. Por si vulnero algún derecho de autor informo que la imagen de arriba pertenece a una figurilla de una gran artista que hace figuras, llamada Susan Lordi, su marca es Willow Tree, son algo carillas pero os animo a verlas. Su web es: http://willowtree.info/

Si cambiamos personajes y hechos nosotros también nos veremos reflejados. Todos hemos cometido injusticias alguna vez, lo esencial es la moraleja: pedir perdón y perdonar.
ResponderEliminarMe gusta el entorno creado a la luz de una experiencia personal e involucrandote desde el primer momento, trasladando nuestros propios sentimientos. Gracias.
ResponderEliminareste cuento esta orrible
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