martes, 25 de junio de 2013

Valentía en tiempos de crísis



Los últimos meses han sido duros, realmente duros. Creo que sólo Dios sabe lo duro que ha sido para mi todo este tiempo.
Ha sido como una montaña rusa llena de altibajos, con momentos buenos y con momentos malos, muy malos en los que he llegado a preguntarle a Dios en qué estaba pensando y he llegado a decirle que no le entendía... que aceptaba lo que estaba haciendo, porque tenía que aceptarlo, pues al fin al cabo Él es soberano y el dueño de mi vida, pero que no lo entendía.
La situación aun no ha cambiado mucho, ni siquiera ha mejorado... este domingo celebraba con mi familia mi cumpleaños y mi deseo al soplar las velas era que el próximo año nuestra situación fuera mejor. Pero, a pesar de que no ha mejorado me he dado cuenta de cosas que me han sorprendido.
Una de ellas fue, que unas semanas antes, pensando en nuestra situación pensaba que este sería el peor cumpleaños en mucho tiempo... y me sorprendí al descubrir que mi hija mayor me estaba escribiendo y dibujando un cuento para mi cumpleaños sin que nadie le hubiera dicho nada... me pareció grandioso y maravilloso tener una hija tan, pero que tan especial.
La otra cosa es algo de lo que me he estado dando cuenta en los últimos días... y es que mi querido esposo, después de meses buscando trabajo sin encontrarlo, ha decidido emprender algo y montar su propio negocio. La verdad es que la sola idea, tal y como esta el país, a mi me da pavor. Inesperadamente, surgen una y otra vez pensamientos y miedos del tipo: "y si no sale bien... ¿qué vamos a hacer?"... y la verdad no es nada nuevo. Porque en el pasado recuerdo ideas o sueños que creo que Dios puso en mi para llevar a cabo y al final se quedaron en nada. No porque lo intentara y fracasara, sino porque ni siquiera lo intenté.
Me maravilla y me sorprende tener a mi lado a un hombre tan maravilloso, pero sobretodo tan valiente como para emprender algo cuando la mayoría opinan que es una locura y que saldrá mal. Lo admiro es tan valiente...
Al respecto de eso, hoy mientras limpiaba un baño en la casa en la que trabajo, me vino una revelación y es que esa cualidad tan especial de mi esposo: la valentía... no es algo único en él, sino que es algo que caracteriza a su familia: 
Dos de sus hermanos tienen su propio negocio, uno de ellos desde hace ya tiempo y ha trabajado tan duro y tan bien que su negocio es reconocido en el lugar en el que está... incluso he podido descubrir blogs, donde diferentes personas lo recomiendan; el otro se ha embarcado en el último año en la aventura de un negocio propio y va funcionando.
Su hermana mayor, hoy daba una entrevista en CNN en USA, para hablar de su escuelita en Honduras para niños de la calle. Una escuelita que empezó con el sueño de una maestra y que hoy varios años después sigue ayudando y enseñando a muchos niños hondureños que sin esa escuela no podrían tener una educación. (Si queréis ver más de la escuela podéis verlo en este es el link: http://www.hfhonduras.org/index.php)
Es por eso que no me sorprende que Isaac sea así... no dudo que Doña Esther (mi suegra) los ve desde el cielo y se siente muy orgullosa de en los hombres y mujeres de Dios en los que se han convertido sus hijos. Viéndolos a ellos no dudo de que ella fue una gran mujer y una gran madre, ojalá dentro de unos años pueda mirar a mi hijos y decir lo mismo y ser al menos un poco como Doña Esther.

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