jueves, 9 de diciembre de 2010

Lo que hace la falta de sueño


Hoy no he dormido muy bien, y es que me parece que es algo inherente a ser madre. De todos modos ayer no conseguía conciliar el sueño, daba vuelta tras vuelta y ... nada; y es que cuando tengo algo en la cabeza no puedo dormir. Pero cuando ya por fin comenzaba a ceder a caer en los brazos de Morfeo (aclaro: Morfeo el dios griego de los sueños, no es como se llama mi marido...jeje ), mi hija pequeña se despertó y me llamó. suavemente, me acurruqué junto a ella y le dije: "Aquí estoy".
A pesar de todo no paraba de moversecomo cuando quiere hacer pipi, así que le pregunté si quería ir al baño a lo que respondió que si. Así que allí fuímos. Al volver a la cama continuaba inquieta y me dijo que le dolía la cabeza (ya la cosa comenzaba a oler mal, quiero decir, que algo se estaba cociendo, no que mi hija oliera mal) le di apiretal. A los treinta segundos: "me duele la barriga", así que corre que te corre para el baño y, por fin, diarrea y vómito... había cogido uno de esos virus estomacales; y es que era inevitable... si su hermana estuvo mala el viernes de los mismo, ahora la está ella. Con lo que supongo que el tiempo de incubación de los virus estomacales son como  tres o cuatro días, estaré alerta la próxima vez.
Cuando, finalmente, volvimos a la cama, ella comenzó a dormirse mientras yo comencé a pensar nuevamente en mis cosas, en los virus y los contagios y en la amistad, que nexo más raro ¿no? y recordé una charla que tuve una vez con un maestro del seminario. Como tarea para una clase no encargaron entrevistar a un pastor o maestro para hacerle una entrevista sobre diferentes cuestiones, entre ellas, el liderazgo.
Recuerdo haber hablado de varias cosas con respecto a la vida espiritual pero, también, recuerdo algo que me dijo en cuanto a la lectura. Él comentó que algo importante en la vida de uno como persona y como líder es el seguir reciclandose continuamente, no, solamente mediante la meditación bíblica sino por medio de la lectura de buenos libros, de los cuales me recomendó uno titulado: "Los siete hábitos de la gente altamente efectiva" de Stephen Covey.  Pero, lo que más recuerdo al respecto, es que "uno debe de escoger los libros como escoge a los amigos".
Esa frase me hizo pensar bastante: ¿escogemos los amigos o nos escogen ellos? ¿qué fue antes el huevo o la gallina?... bueno, creo  que un poco de todo. Creo que, a veces, inconscientemente, escogemos a nuestros amigos en función de ser más o menos afínes, así como ellos nos escogen del mismo modo. Pero pienso que, a veces, no los escogemos, nos tocan y podemos estar durante mucho tiempo ligados a una personas que no nos beneficia, más bien lo contrario, nos perjudica.
¿Qué estoy diciendo? ¿debemos de escoger a los amigos? ¿no es discriminar?... realmente, pienso que, a veces, es discriminar dependiendo de los criterios en los que te basas en escoger y en función de tu bienestar.
Por ejemplo, yo siempre, o casi siempre, he sido una persona insegura con sus altibajos, digamos que ese es mi talón de Áquiles. A veces, me he relacionado con personas que en vez de hacerme sentir más segura o hacerme ver las cosasde una forma optimista, hacían lo contrario, te mostraban un mundo de inseguridad, lleno de quejas y pesimismo. Sé que, muchas veces, uno lo hace sin darse cuenta de que tiene ese patrón de pensamiento, sino que me lo digan a mí. Pero, creo que cuando es así no te beneficia estar con alguien igual sino que te hace caer más y más hondo en el pozo y lo que necesitas es todo lo contrario.
Quizás por ello piense que es necesario escoger a los amigos, por los menos, a los cercanos. Realmente, creo q sino lo hiciera así estaría superhundida. No digo dejar a las personas de lado, dejar de relacionarte con los demás, sino tener una relación más cercana con aquellos que son un bien para tu vida... pues siento que son necesarios como el aire que respiramos.
Amigos, a todos vosotros gracias por mantenerme en el camino correcto.
Un abrazo :)

P.D. : Espero vuestras opiniones ansiosa. ; ) 

3 comentarios:

  1. Es cierto. A los amigos los escogemos y a los compañeros nos los imponen. Muchas veces confundimos esos dos términos, pero al fin y al cabo el amigo es esa persona en donde encuentras apoyo y muchas veces está más unido uqe un hermano. Tienes razón, a los amigos los tenemos que escoger. QUé pena uqe nos equivoquemos amenudo. Pero afortunadadmente tenemos el regaldo de Dios de rectificar y decidir quién es bueno para ti y para tu vida. ¿Sabes qué? que me hubiera gusatdo tenerte como amiga desde hace mucho y haber echadod e mi vida a otros antes. pero así son las cosas. Nunca es tarde para escoger a los amigos. (Y por cierto cuídate, que después de las niñas suele caer la madre) UN BESOTE

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  2. perdona por todas las letras traspuestas, se me ha olvidado corregir mi mala mecanografía, ejejje.

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  3. Solo una frase: "los amigos son la familia que escogemos nosotros mismos"
    Y un versículo: " el hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo y amigo hay más unido que un hermano " prov 18;24
    Sí, los amigos los escogemos, bien o mal, pero los escogemos.

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